EL QUE MENOS SABE por Tomás Sánchez Santiago
EL QUE MENOS SABE
Tomás Sánchez Santiago
Eolas poesía, 2024
La sección tercera de mi libro «La limosna de los días» se titula «Con letra minúscula» y comienza con esta cita de Tomás Sánchez Santiago: «Cada vez me arrimo más al amor de las letras minúsculas».
Descubrí a Tomás gracias a mi amiga Gema Borrachero. He leído varios libros suyos como «El murmullo del mundo» o «La belleza de lo pequeño». Tengo en el estante de pendientes su novela calle Feria que me costó trabajo conseguir.
Me gusta su escritura por esa cercanía a lo pequeño, a la letra minúscula, al asombro del vivir, por su compromiso con la palabra y con la realidad.
Le pedí unas palabras para mi libro «La limosna de los días» y escribió un breve epílogo donde condensa su visión poética.
Este libro «El que menos sabe» es un libro entrañable y auténtico. Ya el título muestra la poca presunción del autor, la poca afinidad con la impostura.
La poesía es un don y Tomás marcha por el lenguaje como un zahorí:
«Así he de recibir los nombres/ para quedarme en ellos»
«Vienen las palabras/ de lo profundo absorto de la noche». Las palabras vienen y «se colocan por su cuenta». Nuestro oficio es «recibir estas palabras que no pisan seguro/ darles algo de vida…»
Hay varios poemas que son poéticas, muestras de su visión, como «A toda costa»: el efecto sanador del dolor y de la escritura, el valor de «lo incorrecto, lo inútil, lo impropio…», hacerle sitio y ordenarlo de algún modo.
En el poema «Territorio» dice: «La patria que me importa… / tiene la escasa estatura de lo inadvertido/ y cabe en el relámpago de los parpadeos…»
La mirada al pasado con conciencia y aceptación, la comprensión de lo que fuimos, el sentido de todo lo que nos pasa, aceptar la vulnerabilidad, la orfandad que vive todo niño…
Pero Tomás no se adensa en la oscuridad y la sombra. Como buen seguidor de Claudio Rodríguez, siempre llega la claridad del cielo, a veces sin saber cómo ni por qué. Llega la lucidez y la esperanza, el consuelo de la belleza.
Varios poemas con el título «Almanaque desconcertado» son retazos de la memoria en prosa poética de una belleza inocente y delicada, la mayoría sobre la infancia y la adolescencia.
“Poesía es estar cerca de todas las cosas y cantar».
La última sección «Quieta casa ya» es como un breve diario sobre la visita a la casa de la madre fallecida, un texto entrañable y emotivo, con recuerdos de las vivencias maternas, que finaliza con un poema excelente: «Nana última».
Al final esto es la poesía: la madre, la infancia, estas palabras que recibimos, la gratitud, la ternura, el don de la luz, la comprensión de la sombra…
La edición de Eolas está muy cuidada, es elegante y tiene un tacto muy agradable.
Os dejo algunas muestras de poemas:









