UNA MIRADA QUE RECIBE por Alessandro Baricco

 

https://pixabay.com/es/users/Pezibear-526143/

Se apoyó en aquellas últimas ráfagas de luz para acercarse a la cama donde, bajo las sábanas, una niña dormía ignorante de cualquier otro lugar, y bellísima. Ann Deverià la miró —pero con una mirada para la que mirar es ya una palabra demasiado fuerte —mirada maravillosa que es ver sin preguntarse nada, ver y basta —algo así como dos cosas que se tocan —los ojos y la imagen —una mirada que no toma sino que recibe, en el silencio más absoluto de la mente, la única mirada que de verdad podría salvarnos —virgen de cualquier pregunta, aún no desfigurada por el vicio del saber —única inocencia que podría prevenir las heridas de las cosas cuando desde fuera penetran en el círculo de nuestro sentir —ver —sentir —porque no sería más que un maravilloso estar delante, nosotros y las cosas, y en los ojos recibir el mundo entero —recibir —sin preguntas, incluso sin asombro —recibir — sólo —recibir —en los ojos— el mundo. Así, solamente, saben ver los ojos de las vírgenes, bajo las arquerías de las iglesias, al ángel descendido de los cielos de oro, en la hora de la Anunciación.

Alessandro Baricco – Océano mar

 

Comentarios Facebook
Share
UNA MIRADA QUE RECIBE por Alessandro Baricco
https://pixabay.com/es/users/Pezibear-526143/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.