RESPIRAR por Rupi Kaur
y luego hay días en los que el simple acto de respirar te
deja exhausta, en esta vida parece más fácil rendirse. el
pensamiento de desaparecer te da paz. durante mucho
tiempo estuve perdida en un sitio en el que no había sol.
donde no crecían flores. pero de vez en cuando salía de la
oscuridad algo que me encantaba y me devolvía de nuevo
a la vida. observar una noche estrellada. la alegría de reírse
con viejos amigos. una lectora que me dijo que los poemas
le habían salvado la vida. sin embargo ahí estaba yo
luchando por salvar la mía. queridas mías. vivir es difícil.
es difícil para todo el mundo. y es en ese momento el
que vivir es como arrastrarse a través de un agujero del
tamaño de un alfiler. que debemos resistir el impulso de
sucumbir a los malos recuerdos. negarnos a doblegarnos
ante los meses o los años malos. porque nuestros ojos se
mueren de ganas de darse un festín en este mundo. hay
muchísimas masas de agua turquesas para que nos
sumerjamos en ellas. hay familia. de sangre o elegida. la
posibilidad de enamorarse. de personas y de sitios.
montañas altas como la luna. valles que llevan a mundos
nuevos. y viajes por carretera. para mí es muy importante
aceptar que no somos las dueñas de este sitio. somos sus
invitados. y como invitados vamos a disfrutar de este
lugar como un jardín. vamos a tratarlo con buena mano.
para que así las que vengan después de nosotras puedan
experimentarlo también. vamos a encontrar nuestro
propio sol. a plantar nuestras propias flores. el universo
nos dio la luz y las semillas. puede que a veces no la
oigamos pero la música siempre está puesta, sólo necesita
que subamos el volumen. porque mientras haya aire en
nuestros pulmones tenemos que seguir bailando.
Rupi Kaur «El sol y sus flores» (Seix Barral, 2018).
Fuente: http://cetr.net/es/mi-dios/



