PARÁBOLA DE LA SAL – Historia Zen

photo credit: Giorgio___
El viejo maestro pidió a su joven discípulo, que estaba muy triste, que se llenase la mano de sal, colocase la sal en un vaso de agua y bebiese.
– ¿Como sabe? – le preguntó el maestro.
– Fuerte y desagradable – respondió el joven aprendiz.
El maestro sonrió y le pidió que se llenase la mano de sal nuevamente. Después, lo condujo silenciosamente hasta un lindo lago, donde pidió al joven que derramase la sal.
El viejo Sabio le ordenó entonces :
– Bebe un poco de esta agua.
Mientras el agua se escurría por la barbilla del joven, el maestro le preguntó :
– ¿ Cómo sabe?
-Agradable – contestó el joven.
¿ Sientes el sabor a sal? – le preguntó el maestro.
– No – le respondió el joven.
El maestro y el discípulo se sentaron y contemplaron el bonito paisaje.
Después de algunos minutos, el Sabio le dijo al joven:
– El dolor existe. Pero el dolor depende de donde lo colocamos.
Cuando sientas dolor en tu alma, debes aumentar el sentido de todo lo que está a tu alrededor.
Tenemos que dejar de ser del tamaño de un vaso y convertirnos en un lago grande, amplio y sereno.




No lo entendí muy bien, a mí me dejó sabor a poco!!
muy bueno estos cuentos nos dice mari carmen a nosotros buen ay guapa ella simpatica monitora lamejor
guau!!!ojala aprenda de esta enseñanza…cuesta mucho salir del dolor…
Nuestros problemas, muchas veces resultan insignificantes frente a tanta tragedia y tanto dolor que viven muchas personas inocentes en el mundo.
Exacto. Y quizá tenga que ver también con aquel que dice: "Te ahogas en un vaso de agua".
muy bueno….!!!Nadie se conoce a sí mismo hasta que no ha sufrido
Todo lo contrario al refrán "El que mucho abarca poco aprieta" , es difícil sacar tanto adiestramiento de nuestra mente para poder expandirla.
UNA GRAN VERDAD.
GRACIAS GREGO
GRACIAS…