LA ALDEA GLOBAL, por Grego.es
Hoy en día está ampliamente aceptada la noción de “Aldea global”, que viene a expresar la creciente interrelación y comunicación entre las distintas (y distantes) zonas de nuestro planeta Tierra.
Este término se asocia al filósofo canadiense Marshall McLuhan, que se refiere a la aldea global como un cambio producido principalmente por los medios de comunicación audiovisual… Antes éramos habitantes de un mundo construido desde nuestro hogar y donde a lo sumo leíamos sobre tiempos y lugares lejanos. Ahora vivimos en una aldea donde nos cruzamos permanentemente con todos los lugares y todos los tiempos, que muchas veces predominan sobre las personas y lugares con los que convivimos. (Wikipedia)
Me llama la atención cómo tenemos asumido el concepto de aldea global a nivel social y comunitario, mientras mantenemos una conciencia limitada a nivel individual. Por supuesto, ya sabemos que, en gran parte, esto se debe al sistema económico actual que continua fomentando el individualismo con todos los medios de que dispone. Y en consecuencia cada uno de nosotros sigue parapetado en su yo personal, como si no hubiera otra cosa en el mundo, enrocado en sus miedos, deseos e ilusiones.
En relación con la globalización de los medios de comunicación hay un fenómeno curioso: la creciente popularidad de las redes sociales virtuales que, paradójicamente, se viven desde el individualismo y el narcisismo.
Hace poco leía esta frase en la red: “Twitter te hace pensar que eres sabio, Instagram que eres fotógrafo y Facebook que tienes amigos; el Despertar va a ser duro”. Esto quiere decir que valores importantes como la sabiduría, la belleza y la amistad se banalizan en los medios virtuales y se convierten en sucedáneos de los valores reales.
Recuerdo que en un día lluvioso de noviembre un joven caminaba por la acera sin paraguas. No le preocupaba tanto el agua que caía como la protección de su “smartphone” que cubría con sus manos mientras lo miraba embelesado cual objeto de veneración.
En un mundo intercomunicado y relacional ya no tiene sentido este paradigma individualista, que poco a poco se va desmoronando desde sus cimientos para avistar señales del nacimiento de una nueva conciencia. Como muestra, vemos algunos ejemplos:
- La Pedagogía Sistémica nos enseña a mirar, ubicarnos y relacionarnos adecuadamente con los sistemas humanos que nos rodean y con aquellos a los que pertenecemos; ya sean escolares, familiares, sociales u organizacionales. (Amparo Pastor)
- El maestro budista Thich Nhat Hanh nos habla del término “Interser” que describe la “intercomunión” de todos los seres sintientes: no hay un yo separado de los demás sino que todos formamos parte del Universo en mutua interdependencia.
- La Psicología transpersonal nos explica las experiencias, procesos y eventos que trascienden nuestra limitada sensación habitual de identidad y que nos permiten experimentar una realidad mayor y más significativa. A través de una metodología empírica esta área de la psicología ha ido aproximando el diálogo entre la práctica psicológica y ciertos principios de las tradiciones espirituales.(Wikipedia)
Por tanto, hay muchos indicios que nos revelan una nueva visión de la realidad personal y social, que supera el modelo de “urbe individual”, feudo amurallado de nuestro ego. El despertar puede ser duro, como dice la frase leída en Internet, pero será un despertar liberador que nos sumerja en una nueva conciencia de unión, solidaridad y amor compasivo hacia todos los seres vivientes.
Grego.es




