DOS POEMAS de Nuno Júdice

POÉTICA
Eviten el modelo griego: la perfección de las líneas,
la limpidez del mármol, el azul del mar. En el fondo,
la luz nace ahí donde el cuerpo se deja contaminar
por los colores oscuros del amor, como un tallo
de invierno; y es en el interior del fruto podrido por
la lluvia que la vida insiste.
SINFONÍA PARA UNA NOCHE Y ALGUNOS PERROS
De noche, un perro empieza a ladrar, y
después de él, todos los perros de la noche
se ponen a ladrar. Después, el primer
perro se calla. Poco a poco, los demás
también se callan, hasta que el silencio
se instala, como antes de que ladrara
el primer perro. De noche, no es
posible saber por qué ladra un perro,
si no lo estamos viendo. Tal vez porque
alguien pasó detrás de un
muro; tal vez por culpa de un gato (esas
sombras que huyen por las puertas).
No es necesario encontrar razones concretas
para justificar la noche de todos los
perros; mas es verdad que un perro, cuando
ladra y despierta a los otros perros, despierta
a la propia noche, a sus fantasmas, y
nos obliga a mirar, por la ventana, lo que
no se puede ver, es decir, el centro de la
noche, el negro motor del mundo.
Traducción: Blanca Luz Pulido



