DIÓGENES, por Tony de Mello

Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey.
Y le dijo Aristipo:
«Si aprendieras a ser sumiso al rey,
no tendrías que comer esa basura de lentejas».
A lo que replicó Diógenes:
«Si hubieras tú aprendido a comer lentejas,
no tendrías que adular al rey».
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che, a mi tambien me gustan las lentejas, eso si con un poquito de "chorizo"
Cuantos Aristipos tenemos sueltos y además de aguntarlos y pagarlos, los adulamos.
Otra gran verdad