CANTO DE MÍ MISMO por Walt Whitman

Prabir Kashyap en unsplash

POEMA 31

Creo que una hoja de hierba no es menor que el camino recorrido por las estrellas,
y que la hormiga es asimismo perfecta, como un grano de arena o el huevo del chochín,
y que la rana arbórea es una obra maestra para los encumbrados,
y que la zarzamora podría engalanar los salones del cielo,
y que la articulación más insignificante de mi mano ridiculiza a todas las máquinas,
y que la vaca que rumia, cabizbaja, supera a cualquier estatua,
y que un ratón es un milagro tan grande como para hacer dudar a sextillones de infieles.

Y encuentro que en mí se incorporan el gneis, el carbón, los largos filamentos del musgo, frutas, granos y raíces comestibles,
y que me recubre, entero, un estucado de cuadrúpedos y pájaros,
y que he tenido buenas razones para distanciarme de lo que
he dejado atrás,
pero que puedo recuperar cuando desee.

En vano la timidez o la prisa,
en vano las rocas plutónicas despiden su antiguo calor
cuando me acerco,
en vano se oculta el mastodonte tras el polvo de sus huesos,
en vano los objetos se alejan muchas leguas y adoptan
múltiples formas,
en vano se asienta el océano en sus fosas y se esconden los
monstruos en las profundidades,
en vano el buitre elige por morada el cielo,
en vano repta la serpiente por entre la enredadera y los
troncos,
en vano se interna el alce en lo más espeso del bosque,
en vano enfila el alca al norte, lejos, hacia el Labrador.
Yo la sigo, deprisa, y trepo hasta el nido, en la hendidura del
acantilado.

Traducción de Eduardo Moga

Fuente:  Blog de Eduardo Moga

 

 

Comentarios Facebook
Share
CANTO DE MÍ MISMO por Walt Whitman
Prabir Kashyap en unsplash

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.