ARTE POÉTICA por Antonio Carvajal
«Le pido a la poesía no tanto que ordene el cosmos cuanto que me lo haga más vividero. Así, me gustan los poetas que me confortan con su palabra y me reafirman en la convicción de que la mayor parte de mi prójimo es buena y de que todavía hay valores como la esperanza en la construcción de un futuro mejor para todos, el amor como fuerza regeneradora, la amistad como seguro ante los vaivenes de la fortuna y la salud, el arte como la vía perpetua de mejora personal y colectiva, valores, digo, por los que vale la pena vivir y asegurar la vida.
Hoy la muerte ajena –la propia no me preocupa– se me ofrece como una carnicería sin sentido, como un acto supremo de desprecio al prójimo, como una vejación anuladora de todo valor positivo; sin embargo, sigo en mi tarea de elaborar belleza con la palabra y de exaltar la belleza creada por mis semejantes, porque no podemos dejarles a las generaciones futuras la herencia tristísima del terror y la explotación y la degradación física y moral en que estamos ahora instalados. De todos mis anhelos de juventud, uno persiste: Un día leí que Clemenceau propuso adquirir el conjunto de todas las “ninfeas” de Monet, que se ofrecería al pueblo francés como bálsamo para las heridas que sufrió en la Gran Guerra europea. El arte puro no como olvido del mundo sino como solución para sus males: ésa es la gran tarea, ésa es mi gran tarea: dar a los demás lo mejor de mí mismo de la mejor manera que sé hacerlo. Si vale poco, si mi poesía no logra la rara virtud de fundar una esperanza, una alegría, un consuelo, una certeza vital en algún corazón fraterno, sepan que se deberá a mi falta de talento, no a miseria moral o a noluntad en mi entrega.»
«Pasé de la imitación a la emulación, y aquí me auxilió Góngora: no se trata de evitar lo que hacen otros, sino de hacerlo mejor. (…) La emulación es el estímulo más importante para la creación poética, más que la propia invención».
Antonio Carvajal – poética en Fundación Juan March. Mayo 2004
Conferencias en Fundación Juan March
ARTE POÉTICA
Arte poética,
lección primera:
cuerda y tijera.
Arte poética,
lección segunda:
Que la palabra sea
como la luna,
mudable y engañosa
y exacta y única.
O sea, lección dos:
Que la palabra sea
puntual como el sol
que da, entre dos tinieblas,
luces al corazón.
O, por mejor decirlo,
que la palabra tenga
al par la luna, el sol:
Ágil la luz sagrada,
sangrando el corazón.
La florida del ángel, 1996.



