AL FINAL DEL VERANO por Eugenio de Andrade
AL FINAL DEL VERANO
Al final del verano vuelven los niños,
corren por el malecón, corren en el viento.
Tuve miedo de que no volvieran.
Porque los niños a veces no
regresan. No se sabe por qué
pero también ellos
mueren.
Ellos, frutos solares:
naranjas granadas
caquis. Jugosos
en el otoño. El que vive dentro de mí
también ha vuelto; continúa corriendo
en mis días. Sientos sus ojos
reír; sus ojos
pequeños brillar como clavos
cromados. Siento sus dedos
cantar con la lluvia.
El niño ha vuelto. Corre en el viento.
Comentarios Facebook




