NOCTURNO DEL HUECO por Silvia Goldman

 

silvia

 

dame tu mano congelada
tu frío horizontal quebrándose
la puerta donde dejamos los conejos
dame tu mano congelada y tu leche rancia
tu leche rancia en tu mano congelada
no, mejor no me la des
volvamos donde los conejos
tiremos la puerta
quebremos su paz
recordemos
cantemos
cantémosle a ellos
sobre ellos
trepados a su miedo
tapando nuestros miedos
pidámosles perdón
perdonemos
perdonémonos
¿me perdonás?
te perdono
 
yo me tomo tu sed dijiste un día
eras tan chiquito que en tus dientes había pesadillas
y ellas crecían
yo me tomo tu sed dijiste un día
mientras yo juntaba esos dientes y los llevaba de paseo
eran perros
yo los sujetaba pero ellos mordían
hacían cavidades en mis mejillas y luego corrían
yo los seguía pero solo llegaba a tocarles el ladrido
anotaba su sed
hasta que vos llegabas con el agua
pero en mi boca no había puertas
¿te referías a mi sed
a esa hambre de madre de la hija sin madre?
¿cuánto dura una madre?
¿cuánto dura una madre con hambre?
¿qué le pasa a la boca cuando le falta una madre?
¿se seca o se desplaza hacia su hambre?
 
Yo me tomo tu sed puede decirle un hijo a su madre
¿qué sed?
¿de quién la sed?
Como si mi leche no fuera suficiente
Como si mi leche no fuera
¿es mi leche?
¿es suficiente?
¿es mía?
¿la querés?
¿la tomás o te recordás tomándola?
¿cómo se llega a los bordes de la infancia?
¿qué bote, qué pies, qué tren nos desplazan?
¿qué luz qué voz qué animal se queda afuera
para que podamos habitarla?
 
Cuando me dijiste “mami, a veces la voz se va hunting”
fue tu forma de encontrar las palabras que yo buscaba en silencio
tu forma de decirme que ahora podía bajar los brazos
que solo estábamos vos y yo
tu voz y mi voz
sin la manada
que podíamos tirarnos abrazados
esperá haceme un hueco en el nocturno de tu pecho
dame tu mano y
el agua en la que mueren los conejos
¿los oís?
¿los oís caer de espaldas en el agua?
¿oís el deseo de su huida hacia el bosque?
menos la huida, menos el bosque
solo ese ruido del agua en movimiento
y el hueco mudo en su elefante
como un niño en la lluvia todavía
y su hermosura suficiente para el tiempo
¿cuánto dura un niño?
¿cuánto dura un niño en un poema?
¿cuánto dura el niño que cae en el agua de este poema con hambre?

*****

Silvia Goldman, uruguaya, radicada en Estados Unidos desde el 2001. Poemas y artículos académicos suyos han sido publicados en revistas literarias de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Ha participado en las antologías Susurros para disipar las sombras (Erato 2102), Rapsodia de los sentidos (Erato 2013) y Ciudad 100 (Erato 2014), y en el libro Poeta en Nueva York: Poetas de tierra y luna (Karima editores 2018). En el 2008 publicó su primer libro de poemas titulado “Cinco movimientos del llanto” (Ediciones de Hermes Criollo). En el 2016, la editorial Cardboardhouse Press publicó “No-one Rises Indifferent to Sorrow”, una selección de los poemas contenidos en la primera sección de dicho libro y traducidos al inglés por Charlotte Whittle. Su segundo poemario, De los peces la sed ha sido publicado en el 2018 por la editorial Pandora Lobo Estepario Press. Su último libro es “Miedo”, accésit en el Premio de Poesía FILLT 2020. Ha sido finalista del VI Premio Internacional de poesía “Pilar Fernández Labrador” y del premio internacional de poesía “Paralelo cero 2020”. Este año, también, prepara la publicación de un libro sobre poesía latinoamericana de la posdictadura titulado Recuperar la palabra: cinco poéticas contemporáneas latinoamericanas. Es doctora en Estudios hispánicos por la Universidad de Brown y se desempeña como docente universitaria en la universidad de DePaul.

Fuente: https://conexos.org/

 

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