GIRASOLES por Grego Dávila

Mientras van madurando, los girasoles siguen el recorrido del sol en su periplo del este al oeste. Por la noche giran de regreso al este para esperar el nuevo día.
De oriente viene la luz. Por la noche también giran aunque no haya claridad.
Cuando maduran ya no se mueven y permanecen mirando al este, para recibir más calor. De esta forma las abejas los visitan y polinizan sus flores.
Mantener el calor en la madurez y hasta el final.

 

Texto y fotografía: Grego Dávila

 

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