LA FELICIDAD Y EL PLACER, por Nisargadatta

Silence is golden

Int: ¿Cuál es la diferencia entre la felicidad y el placer?
Mah: El placer depende de las cosas, la felicidad no.
Int: Si la felicidad es independiente, ¿por qué no somos siempre felices?
Mah: Mientras creamos que necesitamos cosas para que nos hagan felices, creeremos también que en su ausencia debemos ser miserables. La mente siempre se moldea de acuerdo con sus creencias. De aquí la importancia de convencerse de que uno no necesita ser espoleado hacia la felicidad; de que, al contrario, el placer es una distracción y un fastidio, pues meramente crea la falsa convicción de que uno necesita tener y hacer cosas para ser feliz cuando en realidad es justamente lo opuesto.
¿Pero por qué hablar de la felicidad siquiera? Usted no piensa en la felicidad excepto cuando es infeliz. Un hombre que dice: «Ahora soy feliz», está entre dos aflicciones —la pasada y la futura. Esta felicidad es una mera excitación causada por el alivio del sufrimiento. La felicidad real es totalmente no consciente de sí misma.
Se expresa mejor negativamente como: «No hay nada mal en mí. No tengo nada de que preocuparme». Después de todo, el propósito último de toda sadhana es alcanzar un punto en el que está convicción, en lugar de ser solo verbal, está basada en la experiencia efectiva y siempre presente.
Int: ¿Que experiencia?
Mah: La experiencia de estar vacío, no encerrado en los recuerdos y las expectativas; es como la felicidad de los espacios abiertos, de ser joven, de tener todo el tiempo y la energía para hacer cosas, para el descubrimiento, para la aventura.
Int: ¿Qué queda por descubrir?
Mah: El universo fuera y la inmensidad dentro como son en realidad, en la gran mente y corazón de Dios. El significado y el propósito de la existencia, el secreto del sufrimiento, la redención de la vida respecto de la ignorancia.
Int: Si ser feliz es lo mismo que estar libre de temor y de preocupación, ¿no puede decirse que la ausencia de perturbación es la causa de la felicidad?
Mah: Un estado de ausencia, de no existencia, no puede ser una causa; la preexistencia de una causa está implícita en la noción. Su estado natural, en el que nada existe, no puede se una causa del devenir; las causas están ocultas en el gran y misterioso poder de la memoria. Pero el verdadero hogar de usted está en la nada, en la vacuidad de todo contenido.

Fragmento del libro “Yo soy Eso”, de Nisargadatta

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