CON ALEGRÍA, por Elena Almirall

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Hagas lo que hagas, hazlo con alegría.
Estés donde estés, estate con alegría.
Seas lo que seas, sé con alegría.

A veces –muchas veces- me pregunto qué es lo que pide de mí la vida, qué es lo que me toca hacer, cómo debo hacerlo, hasta cuándo, en qué condiciones. Y, a veces -muchas veces- me estreso porque me cuesta saberlo. Pero al final me doy cuenta de que todas esas preguntas nacen de mi orgullo. De la sensación de que tendría que ser algo más de lo que soy, de que tendría que estar en otro lugar, de que mi vida debería ser diferente de algún modo. Y no es así.

Entonces comprendo, como decía en el post anterior, que estoy exactamente donde debo estar y que me sucede exactamente lo que debe sucederme. Reconozco, con la poca humildad de la que soy capaz, que hay una Inteligencia Superior a mí que organiza las cosas de la forma en que deben ser organizadas –siempre he sabido, y lo repito hasta la saciedad, que la vida es mucho más sabia que yo-. Así que últimamente, mi mantra es “Hágase Tu Voluntad”. Y esta pequeña gran frase que a los que somos de origen católico nos suena incluso rancia, ha adquirido un nuevo significado para mí. “Hágase Tu Voluntad” significa entregarme al aquí y al ahora con alegría, con confianza, con la seguridad de que estoy exactamente donde debo estar y de que me sucede exactamente lo que debe sucederme.

La clave está, pues, en dejar de cuestionarme. En comprender que la felicidad no es más que esa entrega total, con profunda humildad y con intensa alegría a lo que me sucede en este preciso momento. Abandonar la queja. Renunciar al juicio. Y decidirme hacer lo que me toca hacer. Si debo seguir como estoy, lo hago. Si debo cambiar algo, lo cambio. Pero siempre con alegría. Hacer lo que me toca hacer. Estar donde me toca estar. Ser lo que me toca ser. Con alegría.

Fuente: El Periódico de las BUENAS NOTICIAS

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3 Comentarios en “CON ALEGRÍA, por Elena Almirall
  1. Justo dice:

    En realidad me identifico con el texto,mi comentario se refiere más bien a otros textos que abundan y desaniman , el segundo párrafo de este texto de Elena es ya la sabiduria pero no se trata,al menos en mi caso,de “comprender”.La “receta” del tercer párrafo es la que no comparto.Formulada de mil maneras está muy extendida.
    Digamoslo una vez más,repita conmigo:La mente no puede solucionar nada porque ella es el Problema.

  2. Justo dice:

    Estos textos,sin dudar de su buena intención,por su entusiasmo y buenismo,en realidad hacen daño.Como los libros de autoayuda, nos llevan a la impotencia,al hacernos creer que la mente tiene poder transformador o capacidad para captar la Totalidad siendo ella,la mente,una parte de esa Totalidad… etc (ya sabéis).
    Es la crueldad de cuando a un enfermo se le dice que él ha sido el causante (culpable entiende su mente) de su enfermedad.No se diferencian estos textos de la dañina sicologia especulativa y análítica sino en el revestimiento ético-poético.
    Sería un análisis largo.Páginas tan serias como ésta(grego.es) están mixtificadas y entreveradas de estos textos.Son dos idiomas,no es sano mezclarlos.
    No voy a continuar pero observemos sólo el último párrafo:”renunciar,decidirme, debo y hacer,hacer,hacer…”
    Voluntarismo,buenos propósitos,esfuerzo…YO

  3. Elena dice:

    Muchas gracias, Gregorio. Un gran abrazo.

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