CONFIANZA, por Dolores Aleixandre

CONFIANZA, por Dolores Aleixandre

Morning light
Creative Commons License photo credit: felipe_gabaldon

ENTRAR EN LA ORACIÓN DE JESÚS:
Las palabras de los Salmos 91 y 125 pueden
descubrirnos algo del secreto de la confianza
de Jesús en su Padre:

“A la entrada de la noche quiero bendecirte,
Padre, por la seguridad de saberme
amparado por tu amor y arrimado a tu
sombra, por esta confianza que me habita y
que me hace llamarte mi refugio y mi alcázar,
mi escudo y mi armadura.

A tu lado me sé a salvo de las redes de
quienes pretenden cazar mi vida como la de
un pájaro y, con todos los pequeños y
desamparados, me siento abrigado por tus
plumas y protegido bajo tus alas. No temo a
las sombras de la noche, ni a la persecución
de mis enemigos, ni a las amenazas que se me
llegan desde el ámbito de las tinieblas.
Ocurra lo que ocurra, sé que la desgracia no
se me acercará y por eso descanso tranquilo
en tus manos, como si los ángeles me llevaran
en sus palmas, sin dejarme tropezar con las
piedras del camino.

No tengo miedo de defender a los humildes
aunque eso signifique enfrentarme con las
calumnias de los poderosos y el secreto de
esta ausencia de temor está en que vivo
apoyado sobre tu palabra que me asegura:

No temas, yo te pondré a salvo,
te pondré en alto porque conoces mi
nombre.
Cuando me llames, te escucharé;
estaré contigo en el peligro,
te defenderé y te honraré;
te saciaré de largos días y te haré
gozar de mi salvación.

Es esta confianza que me habita la que me
hace sentirme firme como el monte Sión en
Jerusalén. Porque a Jerusalén la rodean
montañas, pero a mí y a tu pueblo nos rodeas
tú, Padre, y esa seguridad disipa nuestros
miedos y nos hace bendecirte desde que sale
el sol hasta su ocaso todos los días de
nuestra vida.

Del Libro “Contar a Jesús”, Dolores Aleixandre

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