UNA EXPERIENCIA DE CLARIDAD INTERIOR: “LA TRAPA”

silencio...
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La amiga Lola Montes nos envía esta profunda reflexión de la Trapa sobre el valor del silencio.

El silencio es necesario para desarrollar la vida interior, para descansar la mente de preocupaciones inútiles, de pensamientos que más que construirnos, nos destruyen y nos dividen.

Los padres del desierto, aprendieron y experimentaron que sus palabras podrían ser reales, fecundas, llenas de fruto, si antes de pronunciarlas estaban llenas del silencio y de la paz de Dios.

El silencio, en primer lugar nos hace conscientes de que somos peregrinos; nos desinstala de nuestras falsas seguridades y nos hace entrar en el reino inmaculado en donde no hay pasado ni futuro, nos hace entrar en el verdadero Hoy,

El silencio te iluminará  en Dios y te librará de las fantasías de la ignorancia….

El silencio te unirá a Dios mismo y te dará un fruto que la lengua no puede describir….. Al principio tenemos que esforzarnos para estar en silencio, pero después desde el seno de nuestro mismo silencio nace algo que nos atrae a un silencio aún más profundo.

Si practicas el silencio, amanecerá en ti una luz indescriptible…..(Isaac de Nínive)

El silencio nos enseña a hablar y es el mejor modo de librarse de caer en las garras del egoísmo y de la necedad y negatividad.

Las palabras junto con nuestras actitudes frías, desabridas, indiferentes, groseras, nos hacen olvidar muy seguido, que somos peregrinos, fácilmente nos apartamos del camino del Amor Verdadero.

Dejemos que el silencio proteja y guarde en nuestro corazón el fuego del Amor, el fuego del Espíritu Santo en nosotros.

Diádoco de Fótice, padre del desierto nos enseña: “Cuando la puerta del sauna, del baño de vapor se deja continuamente abierta, el vapor interior se escapa a través de ella; de la misma forma el alma, en su deseo de decir muchas cosas, deja que se disipe, que se haga cada vez menos, el recuerdo de Dios, aún cuando es bueno todo lo que dice.”

Aprender a callar ante ese gran Dios de Amor…..Es lo único que necesitamos para saber amarnos unos a otros…

El silencio y la soledad en fe, nos llevan a orar que es saber estar a solas con quien sabemos nos ama, infinitamente….

“El silencio, es como una habitación portátil que llevas a cualquier lugar a donde vayas y desde ella, puedes hablar con la gracia del Amor, a todo el que lo necesita y retirarte, cuando las Palabras de Cristo en ti, hayan dado su fruto”

“Oren sin cesar” dirá Pablo de Tarso, y la traducción del griego “Ora siempre” es “Ven a descansar”…..

Por eso el Señor Jesús dice en Mateo 11,28: “Venga a un lugar apartado, para que descansen”. “Vengan a mi si están cansados y agobiados que Yo los haré descansar”……

La palabra griega que significa descanso es “hesichia”, de ahí surge la espiritualidad del desierto.

Un hesicasta, es un hombre, una mujer que busca la soledad y el silencio para poder orar sin interrupción, y para amar como Cristo….con entrañas de misericordia

La oración del hesicasta, es oración de quietud o reposo, pero esto no quiere decir que no haya en algunas ocasiones dolor o sequedad espiritual, ya que la paz, puede darse aún en medio de una intensa lucha interior….

Lo importante es PERSEVERAR…..

Teófanes el Recluso dice: “Orar es descender con la mente a lo más profundo del ser y premanecer allí ante el Señor que todo lo ve y está siempre presente en cada uno de nosotros”.

Macario el Grande, uno de los padres del desierto dice que la tarea principal del hesicasta es entrar en el corazón, porque entrar en el corazón es entrar en el reino de Dios.

El silencio verdadero
es libertad espiritual

Procúralo diariamente….

Señor, en tus manos quiero permanecer, pues en ellas, sólo en ellas, puedo construir una vida mejor, un mundo mejor.

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