LA ECOLOGÍA REVERENCIAL, por Satish Kumar

Raureif
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DOS FILOSOFÍAS
Ahora todo el mundo habla de crisis política, crisis ambiental, crisis de todo tipo… Pero debajo de todas estas crisis veo una cosa más profunda: ¿Qué hay tras la sociedad industrial moderna que crea los problemas?
Creo que una de las personas que más representa la civilización occidental moderna, si se la puede llamar civilización, es Descartes. Digo si se la puede llamar civilización porque recuerdo que, una vez, le preguntaron a Mahatma Gandhi: “¿Qué piensa de la civilización occidental?”. Y respondió: “¿Civilización occidental?, ¡creo que sería una buena idea!” No le pareció que la sociedad que tenemos aquí fuera muy civilizada…
¿Cómo podemos tener una civilización que crea armas atómicas?
¿Cómo podemos llamar civilización a una sociedad que está destruyendo el planeta Tierra del cual dependemos?…
Volviendo a Descartes, pienso que su concepto de la duda metódica, de la dualidad, de la separación entre mente y materia, están en el núcleo de nuestra crisis. Una vez él, que era francés, estaba en Baviera; era invierno y hacía mucho frío. Allí había unos hornos muy grandes. Entró en uno de estos hornos calientes que se estaba enfriando. Se sentó, y allí encerrado, separado del mundo, se preguntaba: “¿El mundo realmente existe?, ¿este horno existe?, ¿yo existo?”. Cosas que podía tocar, sentir, probar, etc., a pesar de que las podía experimentar, se preguntaba: ¿existen realmente?
Y, fi nalmente, llegó a la famosa idea de que “pienso, luego existo.” Tal idea se convirtió en el concepto clave de esta mentalidad.
Cuando decimos “pienso, por tanto existo”, nos estamos separando del mundo que tenemos alrededor, del cual dudamos.
Descartes es famoso por su visión dualista de la mente y la materia: la mente con la cual dudo, y el mundo externo del cual estoy dudando. Esta idea de Descartes está en oposición con la idea tradicional en Oriente, en el hinduismo, el taoísmo, etc. En la filosofía hindú se dice So Hum: “Tú eres; por tanto, existo.”


Así que la filosofía hindú no está basada en la duda, sino en la confianza. El Universo existe, yo existo. Nuestro propósito es encontrar el sentido del Universo y el sentido de la propia existencia.
Por tanto, la búsqueda hindú es una búsqueda de sentido. Entre las dos ideas, la mejor es pensar “tú eres, por tanto existo”. Existo en relación, en una red de relaciones. Tengo una relación con la Tierra que me da alimentos, tengo una relación con los árboles que me dan oxígeno, tengo una relación con mis padres y antepasados que me dieron a luz, tengo una relación con grandes maestros como Buda, Jesús, San Francisco de Asís, la madre Teresa, que me dieron sabiduría; por tanto, existo en relación con ellos. De manera que, si sacamos la tierra, el sol, los ríos, mis antepasados, los maestros, yo no puedo existir.

Hay un maestro budista muy importante en Francia, llamado Thich Nhat Hahn que, a eso, lo llama interser. Thich Nhat Hahn diría: “Si tomas este libro, la luz del sol está en él, porque si no hubiera sol no habría árboles y, por tanto, no habría papel, y no habría libro. Los ríos están fluyendo en este libro porque, sin agua, los árboles no crecerían y tampoco habría libro”. Y eso se puede extender indefinidamente y ver cómo todos los elementos han ido a parar a este libro: no hay sol, no hay tierra, no hay lluvia, no hay árboles, no hay imprentas, no hay escritores; luego no hay libro. Por tanto, la idea es que nosotros existimos en relación, mientras que la de Descartes no está basada en la relación sino en la propiedad, en la posesión. Podríamos decir que es el padre del sistema capitalista… ¿Cómo podemos comprar tierras? ¿Podríamos comprar la luz del sol? ¿Podríamos comprar el agua de los ríos? Cuando comenzamos a creer que podemos ser propietarios de la tierra, de los bosques, de los animales, estos se convierten en instrumentos, cosas que podemos manipular, mientras que, si mantenemos una relación, no los podemos manipular porque nos sentimos relacionados con ellos.

LA ECOLOGÍA REVERENCIAL
Hace tiempo, en algunas sociedades, había esclavos y unos seres humanos se aprovechaban de ello, explotaban a los otros. Hoy no tenemos esclavitud humana, pero tratamos a la Naturaleza como una esclava. Quiero confrontar la idea de que la Naturaleza pueda ser utilizada como nuestra esclava. La Naturaleza no está fuera, nosotros mismos somos Naturaleza. ¿Qué quiere decir Naturaleza?
El significado etimológico es ‘aquello que nace y que morirá’. ‘Natalidad’ tiene la misma raíz. El nacimiento es una gran celebración de la Naturaleza y de la Humanidad. ‘Naturaleza’, pues, viene de la noción de nacer; por eso, llamamos pueblos nativos a los que nacen en una tierra determinada. Hemos de entender que los seres humanos somos Naturaleza tanto como los árboles, los ríos, los animales o las montañas. Y no somos superiores a cualquier otra especie. Por ejemplo, lo que pueden hacer los árboles, nosotros no lo podemos hacer. Si tenemos hambre y queremos manzanas, no vamos a nadie a decirle: “Quiero manzanas.” Y si vamos al manzano y le decimos que escriba un libro, tampoco lo podrá hacer; hemos de ir a alguien.
Manzanas y libros, los dos son importantes: hay momentos en que quieres leer y momentos en que quieres comer, no es que lo uno sea más importante que lo otro. Todas las cosas de la Naturaleza tienen valor intrínseco; no deberían ser valoradas por la utilidad que tienen para nosotros, sino por ellas mismas. Cuando entendemos esto, podemos sentir reverencia, amor hacia la Naturaleza.

En consecuencia, a mi enfoque hacia la ecología lo llamo Ecología Reverencial.

Hoy tenemos cada vez más ecología en nuestra sociedad, pero a ésta la denomino utilitaria, pues se basa en la idea de que la Naturaleza es útil para nosotros; por tanto, nos ocupamos de ella. Mientras que la reverencial dice que, tanto si la Naturaleza es evaluable para nuestros intereses como si no, tiene valor en sí misma y hemos de amarla por lo que es. Por tanto, si tomo alguna cosa de ella, la tomo con respeto, con reverencia, y únicamente para satisfacer lo que realmente necesito, sin ánimo de lucro. El propósito sería movernos de la propiedad hacia la relación, del utilitarismo hacia la reverencia, y esta ecología no se basa en el miedo, sino en el amor. La ecología utilitaria, en cambio, se basa en el miedo.
Cada vez somos más conscientes de peligros como el cambio climático, las catástrofes de todo tipo y, por eso, porque tenemos miedo, hacemos ecología. Buda era un ecologista, a pesar de que, en su época, no se conocían problemas como el cambio climático, ni la desaparición de especies, ni se estaba terminando el petróleo; no hacía falta ninguna de estas razones para que él se sintiera ecologista. Por tanto, aun cuando no nos amenazara ninguna de estas catástrofes deberíamos continuar amando la Tierra. La ecología reverencial nos ayuda a hacer este cambio de enfoque.

Satish Kumar
Fuente: Revista El Despertador – www.biotienda.net
Fuente original: Revista Athanor

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LA ECOLOGÍA REVERENCIAL, por Satish Kumar

1 comentario en «LA ECOLOGÍA REVERENCIAL, por Satish Kumar»

  1. 17.09.2011

    La Ciencia ante el “control de las aperturas temporales” y la realidad paralela….

    Entrevista a Jean-Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo, publicada en La Vanguardia.

    – Tengo 70 años. Vivo en París. Casado, 2 hijos y 3 nietos. Soy doctor en Física, mi especialidad es la mecánica de los fluidos. La política debe sustentarse en la tolerancia. Tengo la certeza de que hay que pensar en los demás como nos gustaría que los demás pensaran en nosotros.

    – Su teoría ¿está avalada por la ciencia?

    – La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo?

    – Sí, pero sencillito.

    – Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

    – ¿Y todo eso sin enterarnos?

    – Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.

    – ¿Así funciona el tiempo?

    – Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.

    – ¿?

    – Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.

    – ¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?

    – Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar.

    – Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.

    – El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real.

    – ¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?

    – Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.

    – ¿Estoy desdoblada como la partícula?

    – Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin?

    – No.

    – En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley.

    – Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.

    – Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo.

    – Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?

    – Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.

    – ¿Y cómo asimilamos esa información?

    – En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.

    – Vaya.

    – El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

    – ¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?

    – Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. No es una ley moral ni filosófica, es una ley física.

    – Es difícil controlar el pensamiento.

    – De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.

    – ¿Es como una oración?

    – No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.

    – Asombroso.

    La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada de planetoides cerca de Plutón, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: “Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos”.

    Algunas claves para comprender y aplicar la Teoría del Desdoblamiento

    – Todos tenemos un doble.

    – Nuestro doble no es el cuerpo astral o etérico. Es verdaderamente nuestro “yo”, en otra dimensión.

    – Todo ocurre en el eterno ahora.

    – La información con nuestro doble se intercambia mediante aperturas entre los distintos tiempos. Estas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia otros espacios a velocidad prodigiosa.

    – Nuestro “doble” es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo. El otro, generalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento.

    – De manera esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa a nuestro cuerpo físico. Toda partícula emite y recibe ondas. Todo organismo recibe informaciones para vivir y sobrevivir.

    – El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Un cambio de pensamiento de un segundo crea numerosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado, cuya síntesis instantánea en nuestro tiempo, conllevaría una puesta en forma o recuperación rápida de apariencia milagrosa.

    – Nuestro “doble” experimenta muy rápidamente nuestro futuro y, por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambios permanentes de informaciones nos llevan por el buen camino.

    – Es recuperando el principio vital de intercambio de informaciones con nuestro “doble” durante nuestros sueños, que podremos por fin conocer el objetivo de nuestra vida y encontrar el equilibrio capaz de reconducirnos a él.

    – Nuestro doble está a nuestro servicio, esperando contactar con nosotros para transmitirnos los mejores instintos de supervivencia, ya que él viaja al futuro y nos transmite la información.

    – Tenemos varias potencialidades en nuestro futuro. Se trata de escoger la mejor para beneficio nuestro y de nuestro planeta, aprendiendo a recibir las informaciones de nuestro “doble” y no empezar a poner en duda su existencia.

    – No hay necesidad de recordar los sueños. Basta con prepararnos a “bien soñar” por la noche para vivir bien durante el día, modificando nuestros pensamientos (siempre en positivo).

    – Momentos antes de dormirnos podemos ponernos en contacto con nuestro “doble”, exponerle nuestros problemas y pedirle que busque la mejor solución posible (de entre los posibles futuros). ¿Recuerdan la frase “lo consultaré con la almohada”?

    – Tener total confianza en que tu “doble”, te lo va a resolver de la mejor manera posible (ya que tu doble eres tú en otra dimensión). Tener la “certeza” de que ya te lo resuelve. Tener una actitud de total despreocupación y confianza. No pensar en hacer a los demás lo que no quieras que los demás piensen en hacerte a tí. Estar muy atentos a las señales que nos da la vida. Saber escuchar los “avisos”.

    – Estas informaciones provenientes de las “aperturas temporales” imperceptibles nos permiten mejorar nuestro presente. Son siempre tan rápidas que nos llegan bajo la forma de intuiciones, sugerencias y premoniciones.

    – El control de las aperturas temporales cambia nuestras noches y también nuestra vida. Además es un medio muy eficaz para ya no estar angustiados o deprimidos frente a una situación delicada, a condición de saber cómo y por qué proceder. En efecto, el saber que el día siguiente será mejor nos alegra el corazón, el estrés desaparece y con él las enfermedades. El dirigir nuestra vida es nuestra responsabilidad.

    – Es preciso ser dos para intercambiar información: uno de ellos viaja entre su presente y su futuro. El otro entre ese futuro (que es su presente) y el futuro de ese futuro (que es su propio futuro). Así pues, las tres realidades presentes -del pasado, del presente y del futuro- son accesibles al mismo tiempo por intercambios de información en las aperturas temporales.

    – Nuestro doble es un explorador o mensajero. Está ahí para asegurarnos el mejor presente a cada instante. Está listo para darnos todas las informaciones necesarias en cuanto se lo pidamos. Puesto que “él” es “yo”, está siempre dispuesto a crearnos el mejor porvenir.

    – Cuando estamos seguros de recibir ayuda en todo momento y en todo lugar, esta confianza se vuelve un automatismo saludable.

    – Nuestro doble tiene la capacidad de explorar lentamente nuestro futuro, en un tiempo tan rápido que no nos damos cuenta de ello. En nuestro tiempo recibimos sus consejos en forma de sugerencias inmediatas, que crean nuestra intuición.

    – El hecho de estar desdoblados sin tener tiempo de darnos cuenta, nos da la sensación de saberlo todo intuitivamente, sin tener que pensar en nada.

    – Nuestro cuerpo es un receptáculo de informaciones necesarias que nuestro “doble” llena en cuanto puede. Todas nuestras células obedecen a la voluntad de este otro yo, que espera nuestro consentimiento para venir a visitarnos.

    – Su benevolencia es incuestionable porque “él” es “tú”, y siempre lo será puesto que te asegura la vida después de la muerte, en otro tiempo, pero como es imperceptible lo hemos olvidado. Es buscando y reencontrando el contacto con nuestro “doble” que podremos equilibrarnos y entender el objetivo de nuestra vida terrestre.

    – ¿Cómo proyectamos nuestro futuro? La anticipación es un principio vital. Es con nuestros pensamientos que proyectamos nuestro futuro. Si vamos por la calle y alguien nos da un empujón y pensamos ¡lo mataría!, este pensamiento ya está abriendo un futuro potencial asesino para nosotros en nuestras aperturas temporales.
    Esto lo podemos modificar con un sencillo intercambio de información: con un pensamiento contrario y tranquilizador. Así reina la paz en el futuro. La ley de los tiempos es sencilla: “Si nadie en la Tierra pensara en matar, no existiría ningún futuro potencial asesino y la actualización de un asesinato sería imposible”.
    Todo depende, pues, de nuestro modo de vida y de nuestros pensamientos que crean el conjunto de nuestras posibilidades de futuro y eso durante los aproximadamente veinticinco mil años de nuestro desdoblamiento actual.
    Nuestro doble puede modificar los futuros que nosotros hemos creado, siempre a petición nuestra.
    Cuando le damos las gracias, él entiende que va por buen camino y no duda en seguir adelante con lo que ha empezado, en función de las informaciones que recibe de su pasado.

    – Restablecer un cuerpo enfermo o acallar una mente angustiada viene a ser cambiar el futuro y consecuentemente cambiar el mundo. El quejarse o lamentarse crea inmediatamente en el futuro algo del que poder quejarse o lamentarse.

    – El intercambio de informaciones con un doble no es mágico ni peligroso. Lo peligroso es ignorar la forma de controlar las informaciones que nos llegan a cada instante y de vivir según nuestra conciencia, sin saber quién la llena de pensamientos subliminales sin interés alguno.

    – La única dificultad proviene de la forma de pensar, pues no estamos acostumbrados a colocar el futuro antes que el presente. Esta nueva noción del tiempo va a conmocionar el fundamento mismo de todos nuestros pensamientos.

    – Dejando nuestro sueño en manos de nuestro doble, es como encontramos o recobramos un equilibrio corporal y, sobre todo, y a su vez, planetario.
    Aquél que se mantiene en contacto con su doble, no teme al futuro, cosecha sólo informaciones capaces de crear y de recibir las mejores posibilidades futuras individuales.
    Equilibrándose de esta manera, equilibrará al planeta cuyo futuro potencial colectivo mejorará poco a poco. Sólo nuestro doble es capaz de volvernos a dar las ideas que eran las nuestras cuando nacimos.

    – Es importante ser conscientes de nuestro último pensamiento antes de quedarnos dormidos, pues es el que nos dirige al tiempo ralentizado de nuestro doble.
    Es el agua de nuestro cuerpo la que almacena y restituye las informaciones. El enfocarnos demasiado en nuestros problemas atrae las energías futuras responsables de nuestras dificultades. Si intentamos encontrar nuestras soluciones de esa manera, atraeremos futuros que pueden no ser los más adecuados. Sin embargo, si pedimos a nuestro doble que resuelva nuestros problemas y clasifique las soluciones, lo atraeremos hacia nosotros y nuestros sueños serán benéficos siempre que aceptemos su solución, con una confianza absoluta, con gratitud y en la certeza de que es el mejor futuro posible.
    La mejor manera de quedarnos dormidos es pedir a nuestro doble que nos envíe el mejor futuro que hemos podido crear. “Que se haga tu voluntad”. El dejar nuestro lugar de director de orquesta a nuestro doble nos adormece más rápidamente que nuestros deseos o proyectos. Simplificándolo en una sola palabra, sería “encomendarnos”.

    – Nuestra encarnación en la tierra tiene como objetivo permitir a nuestro “doble” arreglar los futuros que hemos perturbado. Le servimos de trampolín hacia el futuro que deberíamos construir según sus consejos. De esta manera el Apocalipsis volvería a encontrar su sentido etimológico de descubrimiento maravilloso de lo escondido. El planeta sólo actualizaría futuros beneficiosos para todos.

    – Y recuerda, esto es fundamental: “No pienses en hacer al prójimo lo que no quisieras que él pensara en hacerte a ti”. Es la única manera de que todos nuestros futuros potenciales sean beneficiosos para todos.

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