VIVIR ES VER VOLVER por Luis Rosales (La casa encendida)

Fotografía: Blanca Ruiz Muñoz

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Quiero decir una cosa tan sólo: que creo en la poesía, y lo diré, y lo seguiré diciendo siempre -delante de esta yerba, delante de estos niños, delante de esta vida-, sabiendo que la palabra con que lo digo es sólo una impalpable y adherente traducción de ceniza. Y sé también que lo que quede de esta hora, si es que algo queda, en la ceniza de mis palabras, será también poesía.

Vivir es ver volver. El tiempo pasa; las cosas que quisimos son caedizas, fugitivas: se van. Y esto es morir: borrarse de sí mismo, borrarnos de nosotros y sentir que se nos va secando, poco a poco, la tierra o la raíz donde fueron creciendo aquellas cosas que nos hacen el alma, aquellos seres que amábamos un día y a cuyo amor debemos lo que somos. Pero vivir es ver volver. Preciso y justo es conservar las cosas como fueron, y sujetarlas a ley de permanencia; saber que están aún como diciéndose para nosotros mismos. Y en este esfuerzo humano por detener el tiempo vivo, por conservar las cosas como fueron, la ciencia, por ejemplo, nos traduce la sonrisa como función para fijar su ley de permanencia. Y la sonrisa es algo más, era algo más -vosotros lo sabéis-; es algo más que, cuando Dios lo quiere, sigue aún diciendo el verso, sigue aún viviendo en la poesía, sigue escribiendo lo que somos, en ella y sólo en ella.

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fragmento de La casa encendida, de Luis Rosales. Editorial Denes, Valencia, 2002. 

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910 – Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria. (wikipedia)

 

 

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Publicado en Blog, Poesía