ISSA, EL HAIKU DE LA COMPASIÓN, por Grego.es

 

Siguiendo una clasificación de haikus de Vicente Haya se puede hablar del haiku de la compasión, cuyo máximo exponente es Kobayashi Issa (Japón 1763-1827).

Entiendo por compasión el sentimiento de empatía y acercamiento a la realidad de seres que sufren condiciones de dificultad. No una actitud lastimera y paternalista, que ve de lejos la realidad sufriente y presta ayuda con las migajas que le sobran.

Se trata del compromiso de inmersión en el barro de la realidad, codo a codo con el dolor, y desde ese acompañamiento que comparte el sufrimiento del otro, dar la mano aliviando la situación de necesidad.
Vivir es implicarse, meterse en el tajo de la realidad, no quedarse en la tibieza de un etéreo eclecticismo. Como dice esta frase del Apocalipsis: “Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca.” (Apocalipsis 3:15,16.)

Issa, a través de sus haikus, manifiesta una profunda implicación en la realidad de los más pequeños y humildes, incluso de criaturas de la naturaleza.

A continuación vamos a ir presentando y comentando brevemente algunos de sus haikus relacionados con la compasión.

viento de otoño;
un mendigo me mira
y se compara
(trad. José María Bermejo)

El viento de otoño a la intemperie puede ser desagradable. Vemos la difícil situación de ese mendigo en la calle, sufriendo frío y necesidad. El poeta pasa y el mendigo lo mira. Hay diferencias evidentes entre la realidad de uno y otro. Sin embargo Issa se da cuenta de la reacción del mendigo. Está atento a su realidad y lee lo que dice su mirada.
Esta atención a su miseria lo coloca al mismo nivel, en el mismo plano de humanidad. Las diferencias se minimizan y se abre una vía para la comunicación.

Cayó bocarriba
la cigarra de otoño,
y sigue cantando
(trad. Ricardo de la Fuente, Shinjiro Hirosaki)

Una cigarra, en tiempo de otoño, quizás por la lluvia o el viento, cae bocarriba y en esa situación sigue cantando. Se hace obvia la analogía con muchas situaciones de nuestra vida. Ante la adversidad, nuestra mente se inunda de pesimismo y es incapaz de ver otras posibilidades, de seguir realizando las acciones naturales y habituales. El bloqueo nos paraliza y nos impide seguir cantando, “cantando al sol como la cigarra”, como canta Mercedes Sosa la letra de María Elena Walsh.

Vente a jugar conmigo,
gorrión sin padres.
(trad. Fernando Rodríguez-Izquierdo)

Issa ve a un gorrión huérfano y de forma natural surge su respuesta comprometida. La invitación no es sólo para darle compañía sino también para jugar. Una escena tierna y sencilla. Este encuentro simula la unión de dos soledades que se reunen para la acción más primaria: jugar; y con ello olvidar que están solos. Solos pero unidos a toda la existencia en un juego universal.

Trigo maduro.
Lleva a cuestas un niño
la vendedora de sardinas.
(trad. Ricardo de la Fuente, Shinjiro Hirosaki)

El trigo ya ha madurado, se cierra un ciclo y empieza otro. Para esa maduración ha sido necesario el trabajo del hombre y la complicidad de la naturaleza, aportando la lluvia y el sol.
El haijin es sensible a la realidad de esta mujer que lleva a su niño encima, realizando también su trabajo de vender pescado y cumpliendo su ciclo de evolución.
También podemos ver en este haiku un tono de denuncia social ante la situación de esta mujer trabajadora.

no tengo nada,
¡salvo esta quietud,
esta frescura!
(trad. José María Bermejo)

Despojado de todo, sin apego a las cosas de este mundo, el autor toma conciencia de su nada. Esa pobreza de medios es una actitud esencial para el haiku y la práctica de la compasión.
Cuando haces hueco, puedes sentir la belleza que te rodea.
Cuando haces silencio, el trino del gorrión resuena con más viveza.
Cuando te paras, el viento fresco de la mañana aletea en tus cabellos y traspasa tus poros.

Al Fuji subes
despacio – pero subes,
caracolito
(trad: Octavio Paz, Eikichi Hayashiya)

La más larga caminata comienza con un paso, dice un proverbio hindú. Paso a paso vamos haciendo nuestro camino, aunque el sendero sea cuesta arriba.
Una cosa y después otra, sin agobiarnos, sin dispersarnos, sin ceder al impulso de la multitarea. La naturaleza nos enseña el camino a seguir. Un ritmo lento pero continuo, sin desfallecer. Sin prisa, pero sin pausa.
Esta atención a lo pequeño es esencial al haiku, y el autor la expresa con maestría.

kakis silvestres,
la madre se reserva
los más amargos
(trad. José María Bermejo)

La mayoría de nosotros hemos vivido esta actitud compasiva de las madres hacia sus hijos. El amor de esta madre es capaz de preferir los frutos amargos a los dulces para ofrecérselos a sus pequeños.
El autor no deja pasar esta ocasión para valorar y realzar la acción de esta mujer, que pone bien alto el listón del sexo femenino en su papel de madre.

Las distantes montañas
se reflejan en las pupilas
de la libélula.
(trad. Samuel Wolpin)

Lo más grande también está en lo más pequeño. Lo inferior puede acoger a lo superior. La realidad se compenetra entre distintas dimensiones. La grandeza de lo sagrado se refleja hasta en la más pequeña de las criaturas.
Siendo conscientes de esto, el valor de lo humilde se magnifica, se eleva a su máxima expresión. El grano de mostaza, del que habla el Evangelio, aun siendo una semilla pequeña se convierte en un gran árbol frondoso en cuyas ramas anidan todo tipo de aves.

Grego.es – Gregorio Dávila

Artículo publicado en el número 13 de la Gaceta de haiku “Hojas en la Acera”
http://hela17.blogspot.com.es/

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Comentarios

Publicado en Blog, Grego-textos, Haiku
8 Comentarios en “ISSA, EL HAIKU DE LA COMPASIÓN, por Grego.es
  1. Eunice Minerva Castro Delgado dice:

    Hermosísimo, GRACIAS¡¡

  2. En estos días he conocido la palabra Haiku, los disfruté, intenté relacionarlo con imágenes, es muy lindo y serena hacerlo.

  3. Maravilloso !!!! Me encanta !!!!! Gracias !!!

  4. Frutos dice:

    Un texto maravilloso, Grego. Lúcido y pleno de humanidad. Muchas gracias.

  5. PRECIOSO TRABAJO
    Maravillosos haikus…

    Un Abrazo
    Juan Carlos

  6. Amigo Grego, gracias por recordarnos los haikus de compasión . Un abrazo.

  7. Elías dice:

    El texto en sí es una preciosidad, y las referencias son absolutamente extraordinarias. felicidades y gracias por estos detalles tan necesarios. Un abrazote